Biocombustible para el futuro
El continúo aumento del consumo de petróleo, el cumplimiento de los protocolos elaborados para proteger el medio ambiente y el calentamiento global son factores que cada vez tienen más peso en el sistema energético de los países desarrollados. Por ello todas las medidas que se adopten para contribuir a mejorar la situación son necesarias y valoradas muy positivamente por la sociedad.
La reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia celebrada en San Diego (California, EEUU) está estudiando la posibilidad de usar biocombustibles que estén compuestos de productos marinos (por ejemplo, de algas).
No es una idea nueva: ya se pensó hace tiempo, concretamente en la década de los setenta, y hasta mediados de los noventa, el Departamento de Energía de los EEUU elaboró un extenso programa sobre algas. El motivo: la crisis energética que se vivía en ese momento. Al final, el proyecto no llegó a ponerse en marcha debido a que la investigación no pudo continuar por un asunto económico.
Afortunadamente, esa investigación se ha retomado y hoy en día son más de 200 compañías en todo el mundo las que se están ocupando de analizar el potencial de las algas. El elevado precio del petróleo, un bien por otro lado escaso, y la creciente relevancia que están teniendo las energías renovables han despertado de nuevo el interés por esta planta acuática.
Los Laboratorios Nacionales de Energías Renovables (NREL) estadounidenses han logrado reunir en los últimos años unos 3.000 millones de dólares para su programa de algas. Colaboran con compañías como Chevron e incluso con las Fuerzas Aéreas (es importante el combustible con el que ponen en marcha sus aviones) y también estudian como mejorar el rendimiento de las cosechas, cómo evitar que otros organismos las estropeen... Hay que pensar que harán falta millones de hectáreas para el cultivo, lo cual supone un coste todavía bastante elevado. También se ha estudiado la posibilidad de aumentar el contenido en lípidos de las algas, que es lo que determina su riqueza energética y por tanto su valor como combustible.
Las algas también pueden ser una interesante fuente de alimentos (sólo tenemos que ver su uso en los países asiáticos). Además, al contrario que otros cultivos para biocombustibles, no compiten por suelo cultivable para alimentos.
Todavía no sabemos cual será la energía renovable del futuro, pero seguro que las algas pueden tener un importante papel en este campo. Los investigadores apuestan porque en una década este proyecto será una realidad.
Por Iniciativa Joven
En:General
Comentarios (0) | Suscripción RSS / Email
