Un viaje espacial muy dulce
Queda muy atrás la lucha enfervorecida por la conquista del espacio. La carrera experimentada por las dos superpotencias mundiales durante la guerra fría, Estados Unidos y Rusia, hizo que la tecnología aeroespacial avanzase en apenas una década lo que no habría conseguido en 50 años. Así, en aquellos días, los ojos del mundo miraban Pero esos días han pasado. Los días de la locura espacial casi son un mero recuerdo para los nostálgicos. Bien es cierto que se siguen realizando misiones tripuladas hacia el espacio, pero los fines se guían más por la economía que por el espíritu científico o incluso el romántico que existía anteriormente. De todas formas, esto parece que puede volver a recuperarse por un hecho que devolvería la mirada hacia las estrellas: la próxima conquista de Marte.
El planeta rojo es el equivalente actual de
Y esta tecnología pasa por olvidar ciertos prejuicios hacia conceptos que parecen absurdos pero que, en unas manos adecuadas, se convierten en la forma idónea de resolver el problema en cuestión. Un ejemplo bastante claro de esto lo tenemos en los estudios que se están llevando a cabo sobre el desarrollo de la propulsión mediante azúcar. Esto de por sí parece demencial, pero no lo es tanto si pensamos que lo compuestos azucarados como el sorbitol o la dextrosa son objeto de una forma reacción al mezclarse con nitrato potásico.
De hecho, hemos tenido acceso a una serie de proyectos en los que se desarrolla esta idea:
Puede que ahora sea sólo una quimera, pero quién sabe si dentro de unos años, este tipo de propulsión será el nuevo motivo de orgullo de las futuras naves espaciales…
Por Iniciativa Joven
Etiquetas:espacio, energia, combustible, innovacion, tecnologia
En:General
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