Descansa... muñeca
¿Quién de los que ahora mismo está leyendo esto no ha terminado alguna vez con dolores en las muñecas por largas sesiones de “ratoneo” en Internet? Actualmente, una gran mayoría de personas utiliza a diario el ordenador, y eso se nota en muchas aplicaciones que se han adaptado a esa nueva necesidad de conseguir la comodidad mientras se está frente a la pantalla. De esta forma, ya no nos extraña ver sillas y sillones anatómicos que se adaptan a la forma de la espalda para ofrecer una postura óptima para la columna vertebral, también existen filtros de pantalla para evitar la vista cansada tras largas horas de forzar la vista continuamente… pero a lo que no estamos acostumbrados aún es a algún artículo que proteja los brazos en esa postura durante lo que estemos trabajando en el ordenador.Los brazos son uno de los protagonistas a la hora de estar frente a nuestra máquina. De hecho, están contínuamente en tensión, escribiendo o moviendo el ratón de aquí para allá, en un desgaste que no cesa tan sólo cuando abandonamos esta actividad. Por ello, la sensación de malestar y brazos cansados o doloridos puede presentársele a cualquiera de nosotros, si bien es cierto que algunas personas son más propensas que otras para ello.
Sea como fuere, lo que sí está claro es que existía la necesidad de cubrir esa comodidad necesaria en nuestros brazos… y parece que se había solucionado con esas almohadillas de gel que encontrábamos en algunas alfombrillas del ratón, aunque quedaba la pega de la otra mano, que continuaba sin descansar (a no ser que se utilizara otra almohadilla acoplada al teclado). Por eso mismo, y basándose (presumiblemente) en la idea primigenia de la alfombrilla ratón, Fernando Bejar ha creado Carpiflex, un producto que es tan sencillo como unas muñequeras almohadilladas que actúan directamente en la zona que más sufre, por lo que el invento promete ser de lo más innovador en cuanto a la aceptación de éste por parte del público. Y por si fuera poco, estas muñequeras se ofrecen a modo de reclamo publicitario, de forma que las empresas serían las que pagarían por el producto con tal de que en ellas apareciese su logo, Web, etc. La verdad es que la idea no es mala ¿verdad? Todo el día con un anuncio puesto en la muñeca…
Esperamos que esa iniciativa le lleve a alcanzar el éxito. Como puede observarse, no es necesario el uso de enrevesados utensilios ni complejos mecanismos para conseguir un producto atrayente y que tenga un usuario potencial tan necesitado del mismo. La sencillez es la clave del éxito en muchas ocasiones.
Por Iniciativa Joven
Etiquetas:negocio, marketing, idea, innovacion, empresa, publicidad
En:General
Comentarios (0) | Suscripción RSS / Email
