Si el empleo de las llamadas energías renovables es una de las fuentes de negocio de moda en la actualidad, también existen otras que resultan perfectamente válidas para recuperar un volumen ingente de energía que, diariamente, se desperdicia. Así pues, en esta ocasión queremos traer una propuesta para resolver en la medida de lo posible esta deficiencia en el aprovechamiento energético y que se basa en algo tan simple como recurrir a la acumulación de la misma a través de sistemas que pasan desapercibidos como fuente de energía en la mayoría de los casos: hablamos de la cinética.
La energía cinética puede definirse como aquella que surge como resultado del movimiento. En este sentido, al igual que una bicicleta se vale de la fuerza del ciclista para moverse, la tecnología se ha valido desde hace mucho de este tipo de energía para “animar” algunos aparatos y dispositivos. Así, existen otros mecanismos más complejos que resultan atrayentes por su nivel de tecnología alcanzado, tales como los relojes que obtienen su “cuerda” de los movimientos experimentados por la muñeca de su poseedor. Estos relojes, muy de moda hace algunos años, envían esa energía hasta unos acumuladores (baterías recargables) que la utilizan cuando resulta necesario.
Pero más allá de este ejemplo, hay otros métodos que son tan válidos como sorprendentes como la recogida de la energía de una persona cuando camina, salta o baila. A través de materiales piezoeléctricos se pueden conseguir grandes cantidades de energía “desperdiciada” por el cuerpo humano durante su vida rutinaria. De hecho, en una discoteca de Holanda se mantiene encendida la pista de baile gracias a este sistema, lo que resulta muy beneficioso a efectos prácticos, ya que el mantenimiento de la instalación es mucho menor que lo que supondría pagar la electricidad necesaria para iluminar dicha pista.
Otra forma curiosa y que ya se empieza a extender es la utilización del metano producido por vacas y otros animales como fuente de calor. De hecho, las plantas de cogeneración energética y biogas utilizan sistemas análogos para obtener grandes cantidades de electricidad potencial, y que puede utilizarse de manera ordinaria como si se hubiera obtenido de una planta térmica, atómica, eólica o solar.
Nuestro planeta, las plantas, animales y nosotros mismos somos una fuente inagotable de energía, por lo que se podría obtener una gran cantidad de energía que se pierde para siempre o que, peor aún, se convierte en calor y contaminación para el medioambiente, perjudicando doblemente al futuro del planeta.
Por Iniciativa Joven
Etiquetas: energias, renovables, solar, eolica, cinetica, internacional
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