Está claro que el avance de la tecnología ha traído de la mano un sinfín de posibilidades para mejorar el transporte tanto de personas como de mercancías. Cualquiera puede realizar un viaje a cualquier parte del mundo casi sin tener que preverlo de antemano, y con varias opciones de medios de transporte para llevarlo a cabo, y eso se debe a la gran infraestructura a nivel mundial que existe alrededor de este sector.
El barco, ferrocarril, avión, automóvil, helicóptero, y un sinfín de formas más, es común en nuestra vida diaria su existencia, hasta el punto que se nos hace imprescindible su uso, como en el caso del automóvil.
Es tal el avance experimentado en este sector, que se utilizan estos medios de transporte como divertimento, no ya como forma de alcanzar las ansiadas vacaciones, sino incluso como deporte. A nadie sorprenden ahora las carreras automovilísticas, las competiciones aéreas, las pruebas de navegación marítima, etc.

Representación imaginaria del PALV, un híbrido de helicóptero, coche y moto
El transporte de larga distancia por excelencia actualmente es el avión. El avance de la aeronáutica en poco más de un siglo de existencia viable del fenómeno ha generado un salto cualitativo a la forma de concebir los medios de transporte y los viajes. Actualmente, millones de personas utilizan los aviones para realizar sus desplazamientos, ya sean por placer, negocios o simple rutina. Gracias a este avance, las reuniones de negocios a niveles intercontinentales se antojan como un puro trámite que puede solventarse sin ningún tipo de problema.
Es por eso que este medio de locomoción resulta dominante con respecto a otros transportes a la hora de revalorizar nuevas fuentes de ingresos, reconocimiento o turismo para un país o zona. Países que no eran muy atrayentes para el gran público por la dificultad de acceso, con la proliferación del transporte aéreo se han convertido en auténticos centros obligatorios de visita para todo viajero que se precie. Las agencias de viaje han proliferado en calidad de los servicios que ofrecen, ya que el número de ellas ha aumentado espectacularmente en los últimos años. De esta forma, existen paquetes vacacionales a precios irrisorios para el servicio que se nos brinda.
A esto hay que añadir el fenómeno de las compañías aéreas de bajo coste. Desde hace poco estamos experimentando la expansión de una serie de compañías aéreas que han reducido sus gastos al mínimo, por lo que ofrecen al cliente unos vuelos muy económicos, a cambio de alguna flexibilidad en los horarios y fechas de embarque, etc.
Por ello, no son pocas las regiones de nuestro país que, motivados por el eco de este hecho quieren atraer hasta ellas a un gran número de turistas.
Un ejemplo claro lo tenemos en Extremadura. Hace muy poco saltó la noticia (http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=270353) de que los Países Bajos (gracias Van Hellenberg Hubar, embajador de los Países Bajos en España) querían estudiar la viabilidad de desviar vuelos procedentes de Holanda a Extremadura, con el fin de incrementar el número de turistas holandeses en nuestra región, gracias al desvío hacia Extremadura de algunos de los numerosos vuelos que enlazan Holanda con nuestro país. El embajador se muestra muy identificado con la zona y, por ello, quiere acercar Extremadura a sus compatriotas holandeses, actitud digna de loa.
Vista aérea del aeropuerto civil y la base aérea de Badajoz, separados por las pistas
Iniciativas como la expuesta son las que España necesita para conseguir un impacto turístico óptimo, con lo que se potenciaría la economía, así como el intercambio de culturas a niveles de población menores. La revalorización de nuestra tierra está (en gran parte) ahora en manos de los medios de transporte.