El algodón ecológico ha visto incrementadas sus ventas a pesar de la crisis. La razón es que al ser fabricado de forma natural es respetuoso con el medio ambiente, la salud y los derechos humanos.
La variedad de productos realizados a partir de este material es cada vez más amplia: desde los que fabrican conocidas multinacionales hasta los de pequeñas cooperativas ecológicas y de comercio justo, en el que se garantiza que los trabajadores que intervienen en todo el proceso reciben un salario y gozan de unas condiciones laborales dignas.
Así tenemos productos para el cuidado e higiene personal (bastoncillos, discos limpiadores…), prendas de hogar y de vestir (camisetas, toallas, mantas…), material de oficina (cuadernos, tarjetas…) e incluso para los niños, por ejemplo pañales.
Las semillas de este algodón también pueden utilizarse como alimento para los animales y su aceite de condimento para alimentos, como las galletas.
¿Porqué utilizar este tipo de algodón en lugar del que se produce de forma industrial?
Las plantaciones convencionales de algodón ocupan el 3% de la superficie cultivada del planeta, pero consumen el 23% de los insecticidas usados en el mundo y el 10% de todos los químicos, tanto en la plantación como en el tinte posterior para conseguir los diferentes colores.
La industria del tinte es de las más contaminantes del mundo ya que estos productos emiten importantes cantidades de peróxido de hidrógeno, sodio, cloro e hipoclorito sódico, entre otros.
Por todo lo anterior, sin duda, se degradan los suelos y contamina el agua de numerosas zonas del planeta, además del riesgo en su salud que corren las personas que trabajan con ellos.
También hay que tener en cuenta el gasto de energía que supone su importación desde Asia de casi todo el textil que se consume en el mundo.
Por ello diversas marcas como Fox-Fibre, Mandacaru, Absolute organic o Egg by Susan Lazar evitan el 100% de los pesticidas químicos al utilizar para confeccionar sus prendas algodón totalmente orgánico, y además, al crecer con un color natural, no son necesarios los posteriores tintes químicos.
Aseguran que los campos de cultivo han estado de tres a diez años sin haberse tratado con agroquímicos y por supuesto, no utilizan ningún producto que no sea natural durante el cultivo. Incluso las plagas habituales de estas plantas se combaten con control biológico.
Y lo que mucha gente no sabe es que el algodón puede crecer en la planta en colores distintos al blanco, de hecho hace unos 5.000 años, ya se cultivaba en América algodón de color marrón o verde, como han demostrado los yacimientos de Tehuacán (México) o Huaca Prieta, en la costa norte del Perú.